Tejido adiposo: el depósito de grasa

Tejido adiposo: el depósito de grasa


SALUD Y NUTRICIÓN

Todo lo que comemos en exceso (saludable o no), si el organismo no lo utiliza para generar energía, lo reserva en el cuerpo. En este sentido, el tejido adiposo es el depósito en donde se guarda toda la energía acumulada a través de los adipositos o “bolsitas” de almacenaje.

Pero no todos los elementos que componen a la comida se distribuyen igual. Así, la grasa se almacena como triglicéridos en depósitos que constituyen el tejido adiposo.

Para medir el estado de salud nutricional de una persona, uno de los métodos más efectivos es determinar su porcentaje de grasa corporal, el cual debe medirse por un especialista, con la finalidad de crear un plan alimenticio personal que contrarreste los excesos y las deficiencias.

En las mujeres, el porcentaje de grasa corporal considerado dentro de la norma se encuentre entre el 20% y 25%. De este porcentaje, del 5% al 9% adicional a la grasa corporal, constituye la grasa esencial.

En el caso de los hombres adultos, el porcentaje de grasa corporal promedio es del 12% al 15%, del cual un 3% representa la grasa esencial.

La grasa esencial, independientemente del género del individuo, se almacena en la médula ósea, el corazón, los pulmones el hígado, el bazo, los riñones, los intestinos, los músculos y los tejidos ricos en lípidos en el sistema nervioso.

La grasa almacenada, por otro lado, es la que se acumula en el tejido adiposo bajo la piel y alrededor de los órganos internos, para protegerlos de traumatismos. Por ello, el porcentaje de grasa corporal por debajo del nivel de la esencial no es compatible con un buen estado de salud. La totalidad de las reservas de grasa en los adipocitos puede ser sujeta a una considerable variación, permitiendo de esta manera cambios en los requerimientos de crecimiento, reproducción y envejecimiento.

Bajo estas premisas, la nutrición humana no sólo implica la pérdida de peso, sino que, principalmente, el equilibrio de la salud. Entonces, para evitar un desajuste en el organismo provocado por la alteración de los niveles de grasa, se debe acudir con un especialista.

¡Contáctanos para referirte con uno de nuestros especialistas Profood!


Castelo, A. (2007). Diagnóstico de la composición corporal de jóvenes universitarios del Instituto Tecnológico de Sonora campus Náinari. Agosto-Diciembre de 2006. 6-10, Sonora: Instituto Tecnológico de Sonora. Tesis de licenciatura.

Gutiérrez, J., Velázquez, M., Prieto, B. (2011). El tejido adiposo como órgano maestro en el metabolismo. Revista de endocrinología y nutrición, 19(4), 159-162.

Montalvo, C. (2010). Tejido adiposo. Departamento de Biología Celular y Tisular, Facultad de Medicina: UNAM.

Rodríguez, A., Ezquerro, S. , Méndez-Giménez, L., Becerril, S., Frühbeck, G. (2015) Revisiting the adypocite: a model for integration of cytokine signaling in the regulation of energy metabolism. Am J Physiol Endocrinol Metab, 309(8), 691-714.