En 2019, el artículo “Asociación entre el consumo de refrescos y la mortalidad en 10 países europeos” (referidas como “bebidas suaves”, ya que contienen usualmente agua carbonatada, azúcares y sabores artificiales), plantea que 184 mil muertes a nivel mundial durante 2010 fueron causadas por enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes tipo 2 relacionadas al consumo de estos productos.
Entre los resultados de este estudio con 521,330 participantes de los cuales solamente se incluyeron 86.7% de los sujetos, donde 71.1% eran mujeres y el otro 28.9% hombres, se encontró que tomar refresco es malo para la salud y estas cifras alarmantes:
→ Todo riesgo de mortalidad se incrementa al consumir 2 o más vasos de estas bebidas al día (500 ml aproximadamente).
→ Este riesgo aumenta al tener un consumo mayor a 125 ml (1/2 vaso) al día para las bebidas endulzadas artificialmente (sí, aquí entran todas las bebidas tipo light, con cero azúcares, que sí contienen otro tipo de endulzantes) y de 225 ml para los que contienen azúcar como tal. Los riesgos más bajos se encontraron con una ingesta de 50 ml o menor de bebidas azucaradas.
→ Existe una asociación positiva entre el ingerir bebidas con azúcar y el padecer obesidad (con un índice de masa corporal mayor a 30).
→ Tienes más riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, cáncer colorectal, enfermedades digestivas por la hiperglucemia que altera la función de la barrera intestinal y las neurodegenerativas como Parkinson. Esta última evidencia es nueva y se comprueba por primera vez en la literatura a través de este estudio.
Algunas de las razones para dejar estas bebidas son:
1. Por cada refresco consumido aumenta la posibilidad de desarrollar obesidad un 60%. La OMS sugiere que máximo el 5% de tu aporte energético en la dieta provenga de azúcares. Y porque no respetamos esto, ni el consumo de grasas, no es de sorprendernos que el 75% de nuestra población padezca de algún grado de sobrepeso u obesidad. Y aunque no lo creas el consumo de estas bebidas es un factor importante para estas estadísticas.
2. Eliminarás de tu vida químicos y sustancias no nutritivas. El dióxido de carbono es un factor común en todos los carbonatos y hacen de la bebida una gaseosa y burbujeante. Si la bebes en exceso puede ser contraproducente al ocasionarte malestar gastrointestinal. Azúcares como sacarosa o fructosa, ácidos como cítrico, málico y fosfórico, conservadores, saborizantes y colores artificiales son los que bien podrías abandonar.
3. Formación de cálculos renales debido a altos niveles de ácido fosfórico. Al dejar de tomar bebidas como el refresco, tus riñones se pueden dejar de preocupar por sacar estas sustancias del organismo y regresan a realizar su función original de sacar toxinas, estabilizar la presión arterial y absorber minerales.
4. ¡Mejor sonrisa! Tomar refresco disminuye el esmalte dental, debido al alto contenido de azúcar ácido. Una sonrisa libre de caries. Esta enfermedad es multifactorial y puede aparecer por muchos factores, que van desde la composición de la saliva hasta la exposición al flúor, tu ingesta de azúcares simples y tus buenas o malas prácticas de higiene dental tendrían que ver mucho con esto. Recuerda el azúcar de mesa y la fructosa (jarabe normalmente añadido) son potencialmente cariogénicos. Y una lata de 355 ml posee alrededor de 40 g lo que se traduce a 10 cucharaditas de azúcar.
5. Complicaciones reproductivas. Las latas de refrescos tienen una cubierta de resina que contiene (Bisfenil-A), el mismo químico utilizado en botellas para bebé de plástico, botellas de agua y contenedores de plástico que arruinan el sistema endocrinológico, potencialmente causan pubertad prematura y anormalidades reproductivas y cáncer.
6. Disminuye el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Conforme la tendencia de consumo de este tipo de bebidas se incrementó, se observó una reducción en la ingesta de leche, de frutas y fibra dietética lo que conllevó a que tuviéramos una dieta más pobre en nutrientes.
7. Mayor probabilidad de desarrollar asma por el alto nivel de benzonato de sodio. El benzoato de sodio que contienen las bebidas gaseosas es un preservativo, incrementa el sodio general de la dieta y reduce nuestra habilidad de absorber el potasio. Algunas reacciones al benzoato incluyen urticaria recurrente, asma y eczema.
8. Aumenta la concentración y reduce los dolores de cabeza. Esto es debido a que los químicos que hacen el endulzante natural pueden haber alterado señales nerviosas en el cerebro y los mecanismos de recompensa que tenemos, lo cual lleva a dolores de cabeza, ansiedad e insomnio; todo esto de acuerdo a un estudio de revisión publicado en el European Journal of Clinical Nutrition. En 2013 un estudio encontró que las ratas que tomaban refresco tenían las terminales nerviosas afectadas en el cerebelo (la parte del cerebro que se encarga de actividades motoras).
Notarás que puedes obtener muchos beneficios al dejar de beber refresco.
En Profood contamos con una amplia gama de bebidas para toda ocasión, las cuales pueden ser una muy buena opción para acompañar tus comidas y ayudar a disminuir el consumo de refresco. Además, cuentas con gran variedad de posibilidades para prepararlas.
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