¿Qué son las proteínas? Las proteínas son moléculas formadas a partir de aminoácidos, los cuales protegen y nutren a las células del organismo. Resultan indispensables en el cuerpo, ya que llevan a cabo el mayor número de funciones esenciales para el funcionamiento idóneo del organismo.
Funciones: • Crean tejidos • Reparan daños • Equilibran al metabolismo • Asimilan nutrientes • Regulan vitaminas y minerales
¿De dónde se obtienen? Debido a que el cuerpo humano no es capaz de producirlas por sí mismo, se obtienen a través de la alimentación. En este sentido, existen dos clases de proteínas: las de origen animal y las de origen vegetal. Entre las primeras encontramos las provenientes del huevo, la leche, el queso, el atún y las carnes; mientras que las proteínas vegetales están presentes en la soya, los cereales, las harinas, los tubérculos, las frutas y las verduras.
Alteración de la proteína animal En las últimas décadas se han propagado un sinfín de datos sobre el uso de hormonas -sintéticas y naturales- en la proteína animal para favorecer el desarrollo acelerado del ganado bovino y, por tanto, su consumo masivo. Sin embargo, los estudios que respaldan dicha aseveración resultan poco concluyentes y sólo reflejan los beneficios económicos frente a las desventajas de salubridad.
El uso de fármacos y anabólicos para promover el crecimiento de las especies animales para el consumo humano es una práctica común y, aparentemente, regulada, lo que garantizaría la salud del consumidor. No obstante, la carencia de normativas en las legislaciones actuales representa tanto la desconfianza del consumidor, como un riesgo para la salud.
Esta proteína “natural”, además de peligrosa, es difícil de digerir para el organismo porque contiene altos niveles de grasa insana. Es por esto que se presentan síntomas como vientre inflamado y constipación. Bajo la misma línea, otro riesgo de las proteínas animales en el cuerpo humano es el incremento de padecimientos relacionados con la tiroides.
Beneficios de la proteína Profood® La proteína Profood combina varios tipos de proteína natural (extraída de la leche, el huevo o la soja), por lo que goza de un alto valor biológico al no provenir de una sola fuente. Además, se trata de una proteína aislada de grasas, por lo que es más fácilmente digerible por el organismo.
Al provenir de un laboratorio con normas estrictas de calidad, nuestros alimentos normoproteicos no contienen hormonas, toxinas o agentes patógenos, ni se altera su composición a causa de la contaminación cruzada. Con nuestros protocolos para la pérdida y el control de peso, el paciente obtiene la cantidad de nutrientes que su cuerpo necesita, incluyendo la suplementación de vitaminas y minerales para perder grasa y preservar la masa muscular. Es importante señalar que los procesos de cetosis siempre se llevan a cabo bajo supervisión médica para evitar deficiencias en el organismo, cansancio y/o debilidad muscular.
Cabe destacar, finalmente, que con los alimentos normoproteicos Profood podrás disfrutar de tus sabores favoritos mientras pierdes peso y, a la par, podrás iniciar y mantener un estilo de vida saludable.